* Escógelo bien: Elígelo recto, blanco, de consistencia firme, no demasiado gordo, y con hojas cerradas, verdes y brillantes.
* Aprovéchalo al máximo: Cómete su piel y su parte más verde, porque ahí se concentran las sustancias nutritivas.
* Límpialo bien: No siempre es fácil eliminarles la tierra, por lo tanto déjalos remojar en agua caliente por 5 minutos.
* Precaución: Una vez cocidos, no los conserves en el refrigerador porque se les crean sustancias nocivas

0 comentarios en esta entrada ↓
Todavía no hay comentarios en esta entrada.
Deja un Comentario