Desparasitación intestinal
La presencia de parásitos (organismos que viven a expensas de otros seres vivos) ocasiona graves daños a la salud, tales como: anemia, desnutrición, enfermedades del estómago, intestino y colon.
Estos parásitos causan molestias como dolor de estómago, diarreas y sangrados, así como debilidad e impiden el crecimiento y desarrollo de los niños en forma adecuada. Se encuentran, generalmente, en la materia fecal humana, que al contaminar el agua, suelo y otros objetos que entran en contacto con alimentos, provoca que se reinicie otro ciclo de contagio entre las personas. Además, cuando una persona que tiene parásitos no se lava las manos antes de comer, después de ir al baño o para preparar alimentos, perpetúa la transmisión y el contagio a otras personas.
En forma similar a la administración de vitamina A, la desparasitación intestinal se realiza dos veces al año, durante las semanas nacionales de salud, sólo en zonas de riesgo, y consiste en que a los niños de dos a nueve años les den a tomar una dosis pediátrica de albendazol en suspensión, medicamento que le ayudará a su hijo a eliminar los parásitos intestinales que pueda tener.
